Cosas de cacharritos

Paren máquinas, que los Tamagotchi intentan volver para esclavizar a una nueva generación

Tamagotchis

No es que no esté a estas alturas acostumbrado a la vuelta de ciertas modas. De hecho, creo que todo funciona por ciclos y que lo que hoy desaparece volverá tarde o temprano. Como dice mi madre: “como las hombreras y los pantalones de campana”. Aunque las hombreras parecen estar resistiéndose más de la cuenta. Pero volverán, mi madre es infalible en muchos aspectos.

La noticia de esta mañana ha sido que vuelven los Tamagotchis, como si nos hubiésemos cansado de los 80 a base de una explotación hasta los límites más insospechados y toque volver a la siguiente década. Los huevecitos que te hacían estar todo el tiempo dándoles de comer y que representaban una especie de esclavitud moderna y voluntaria. Como ahora con los móviles, pero peor, porque no tenían porno ni Candy Crush.

Un poco más de 12 euritos cuestan ahora en Japón, y rezad para que no triunfen allí porque volveremos a tenerlos dando vueltas por el resto del mundo, y de nuevo acabarán muriendo de inanición en los cajones de sus compradores en cuanto pase la moda. Por cierto, parece que vuelven como eran hace algún tiempo, aunque ligeramente modificados. Eso sí, nada de conexión a internet ni GPS ni ninguno de los avances de los últimos años. Sólo cacharritos pidones para volver a traumatizar a toda una generación.

Maldita sea, cómo me gusta la nostalgia. Y eso que yo no tuve ninguno.