Investigando para cierta cosa que ya desvelaré cuando llegue el momento, si es que llega, porque yo me conozco como si me hubiese parido a mí mismo o conviviese con mi persona desde el principio de mis tiempos, he ido a dar con varias lecturas especiales. La posibilidad de que llegue a construirse un motor de curvatura como el utilizado en Star Trek, la distancia las distintas estrellas conocidas, y más cercanas a la Tierra y, cómo no, la forma de medir el Universo. A lo mejor aquí no tocaba una mayúscula, pero ahí se va a quedar.

Llegando a estas formas de medir las distancias en el espacio, me he topado con las unidades astronómicas o parsecs, y he llegado a descubrir que uno de los supuestos magufos que persigue a Star Wars desde 1977 no es cierto. Es decir, que no es un magufo. Que el guión de la película que dio comienzo a todo el panorama de los Skywalker y conocidos siempre estuvo bien, y que todo se ha debido a un error de interpretación que luego nadie ha desmentido con el suficiente peso. Así que yo voy a volver a desmentirlo pero, siguiendo con la tradición, nadie me echará demasiada cuenta.

El Corredor de Kessel

En cierto momento del primer tercio de Star Wars: Una nueva esperanza, o el Episodio I, Luke y Obiwan, acompañados por los androides, llegan al puerto de Mos Eisley y se encuentran por primera vez con Han Solo y Chewbacca. Allí mismo les contratan para que les saquen de Tatooine a bordo del Halcón Milenario. Una de las afirmaciones de Solo para lograr la confianza de Luke y compañía consistió en presumir de que el Halcón había completado la carrera del Corredor de Kessel en sólo 12 parsecs, algo que se interpretó automáticamente como un uso incorrecto de la unidad. Velocidad en lugar de distancia.

Informándome para esto que no os voy a contar, he descubierto que Solo presumía no se su pericia al volante o de la velocidad de la nave, sino de la capacidad del ordenador de la misma. El Halcón completó el Corredor de Kessel en sólo 12 parsecs porque el ordenador encontró una ruta más corta, pues en eso consistía la carrera. Completada habitualmente recorriendo 20 parsecs, el ordenador del Halcón logró encontrar un trayecto que la acortaba casi hasta la mitad, de ahí que el Halcón fuese tan valioso. No por velocidad, sino por ser capaz de acortar los trayectos gracias a los cálculos de su ordenador. Se supone, por tanto, que los saltos al hiperespacio se realizan con correcciones de rumbo y no en lìnea recta, de ahi la importancia de un buen calculador de rutas.

Un parsec, por cierto, equivale a unos 3,26 años luz, o 3,0857 x 10^16 metros. O, como decíamos antes, una unidad astronómica o UA. 

En definitiva: Star Wars lo hizo siempre bien.