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La fidelidad no es cosa de superhéroes… y mucho menos en Marvel o DC

Estamos ya más que acostumbrados a ver a los actores interpretar uno y mil papeles, ya sean películas o series, pero cuando hablamos de franquicias, hay factores a considerar. Solemos hablar entonces de contratos más restrictivos, como los antiguos contratos con las ‘majors’ que no les permitían hacer películas con otras. Merced a estos contratos, bastante abusivos, nació la United Artists, por ejemplo.

Pero con estas franquicias, y las que trataremos aquí son las de superhéroes, puede ocurrir de todo. Desde que se cambien los términos iniciales, hasta que lleguen incluso a cancelarse. O que se decida no renovar a un actor. Esto provoca que veamos a actores y actrices interpretar distintos papeles, sobre todo en sagas tan largas como las superheroicas. Y es que la fidelidad no es cosa de superhéroes, y mucho menos de los actores que les interpretan.

Empecemos.

Mark Strong, de DC a… DC

Uno de los primeros ejemplos que traigo aquí lo protagoniza Mark Strong, reciente villano de Shazam, el superhéroe adolescente de DC Cómics. El amigo Strong ya estuvo con DC en el fallido intento (aunque a mí me gusta) con Linterna Verde. Entonces Strong era Siniestro, uno de los líderes de las Green Lantern Corps. Ahora ya no es rojo, y sigue con DC. ¿Será fruto del contrato original?

Edito: Mark Strong también estaba en Kick-Ass. Le apuntamos tres papeles, este en Marvel.

Zackary Levi, de Marvel a DC

Y ya que estamos en Shazam, por qué no nombrar al propio superhéroe. Shazam, que hace unos pocos años era Fandral, uno de los compañeros de armas del mismísimo Thor. Su personaje ya estaba interpretado por otro en la película original pero fue de Levi tanto en El Mundo Oscuro como en Ragnarok. Pero como palma, todo se acabó. Ups. Spoiler. Y sin hueco ya en Marvel, ahora es Shazam para DC.

Willem Dafoe, de Marvel a DC

No es tan antigua para que no se la recuerde, y en la primera Spider-man, la de Sam Raimi, tuvimos a Dafoe haciendo de Norman Osborn. El Duende Verde, que años después cambió los hábitos para pasar a DC Comics en Aquaman, donde hace de Vulko, el que enseña a Arthur Curry a valerse por sí mismo en el mar. Y también en la tierra.

Ryan Reynolds, de Marvel a DC… y a Marvel otra vez

Posiblemente el actor más reutilizado por el mundo de los superhéroes, y que ha ido y vuelto de Marvel. Aunque lo justo sería decir que fue de Fox a Warner y luego a Marvel. Un asunto complejo, pero ahora Fox es Marvel y todo queda en casa. Reynolds fue Deadpool aunque sin su nombre en Lobezno, luego fue  Hal Jordan en Linterna Verde y ahora es Deadpool de nuevo, esta vez luciendo nombre y humor. Y sí, ha vuelto a casa.

Chris Evans, que lleva ya dos personajes en Marvel

Aunque de nuevo hay que hablar de dos empresas, pues antes eran dos aunque ahora ya sean una. Todo empezó con Los Cuatro Fantásticos, que tuvo a Evans haciendo de la Antorcha Humana en sus dos primeras películas. La cosa se canceló y Evans acabó en Marvel haciendo del eterno Capitán América. 

Edito: también estuvo en Los Perdedores. Así que le apuntamos un personaje para DC.

Lawrence Fishburne, de DC a Marvel

Mirad, un camino hecho a la inversa. El amigo Fishburno, el inmortal Morfeo de Matrix, que fue Perry White en dos películas, el Hombre de Acero y Batman v Superman, y que ha acabado en Marvel. Concretamente, haciendo de científico *frenemie* de Hank Pym en Ant-Man y la Avispa.

Patrick Wilson, de DC a DC, que primero volaba y luego nadaba

El amigo Wilson ya fue el Búho Nocturno en Watchmen. Y sí, Watchmen fue un cómic independiente en cuanto a historia, pero nació en el seno de DC Comics. Y habiendo ya currado para DC Cómics en una primera película, Wilson ha repetido como el Rey Orm, el hermanastro de Momoa en Aquaman. Misma empresa, distintas altitudes.

Ben Affleck, de Marvel a DC y todo el rato de noche

Otro que ha cambiado de empresa ha sido el amigo Affleck, que por desgracia no volverá a ser Batman (podéis apedrearme, a mí me gusta mucho). El amigo Affleck ya fue Daredevil en una lamentable adaptación que no ha envejecido demasiado bien, y finalmente acabó interpretando al murciélago más famoso de la historia tras Drácula.

Halle Berry, otra que viajó a Marvel bien a DC mal

De nuevo, hay que puntualizar, porque los X-Men ahora son Disney, ergo Marvel, pero antes eran Fox. Así que Berry fue Ororo Munroe en los X-Men. La todopoderosa Tormenta o Storm. Y algo pasó en 2004 porque se dio un garbeo por DC para hacer de Catwoman. Una Catwoman que mejor olvidar, si es que podéis.

Josh Brolin, otro que ha estado en ambos bandos

Y también uno de los más utilizados por el mundo de los superhéroes. El paticorto Brolin estuvo en Johan Hex, de DC Cómics, y para Marvel ha hecho dos papeles: Thanos en varias ocasiones y Cable para Deadpool 2. De nuevo, puntualización. Deadpool es Marvel ahora pero antes no. Es justo mencionarlo.

Edito: también sale en Men in Black, creo que en la 3. Y Men in Black es de Marvel.

Billy Crudup, uno que no ha salido de DC

Aquí tenemos otro caso de dos papeles dentro de la misma productora. DC Cómics, ergo Warner. El amigo Crudup fue el Dr. Manhattan en Watchmen, y con el tiempo ha acabado haciendo del padre de Barry Allen en Batman v Superman. Ya veremos si repite cuando haya película de Flash en solitario. Si es que hay película de Flash en solitario. Ya no se puede afirmar nada.

Peter Dinklage, de enano a… enano

El hombre es acondraplásico, no tiene muchos perfiles de papel donde elegir. Lo que sí puede es hacer un par de papeles para Marvel, aunque el primero técnicamente fue para Fox. Nuestro querido Tyrion hizo de Trask en Días del futuro pasado y finalmente ha sido Eitri en Infinity War.

Michael B. Jordan, el que no sabe estar contento

Hola, me llamo Michael B. Jordan y probablemente me recuerden de papeles como el de la antorcha humana en eso que hicieron el año 2015, que aún no sé bien cómo encajar, y de cuando hice de Eric Killmonger en Pantera Negra. Los dos para Marvel a distintos niveles, pero Marvel, al fin y al cabo.

Michelle Pfeiffer, Catwoman… CATWOMAN

Vale que el tratamiento que se le dio al personaje no fue demasiado bueno, como aquello de que una secretaria se cae por una ventana y unos gatos le muerden el pie y hala, superheroína creada, pero Michelle fue Catwoman en Batman Vuelve. Y ha acabado en Marvel haciendo de Janet van Dyne, la madre de Jane van Dyne. La primera Avispa.

James Marsden, otro de Marvel a DC

El otro día le vi haciendo un papelito de hermano chulo de una peli de adolescentes salidos en plan *road trip* y… mamma mía. Pero sí, Marsden fue Cíclope no pocas veces, y también Richard White en Superman Returns, esa película de Superman de la que usted me habla.

Brandon Routh, siempre en DC, pero del cine a la tele

Un caso algo especial el de Routh, que intentó ser Superman en Superman Returns (ya ha salido antes, no lo volveré a hacer) y finalmente se ha enfundado el traje de Atom en el “Universo CW” que DC tiene montado en la cadena norteamericana. (Esa película de Superman de la que usted me habla, mecagoen)

Michael Keaton, uno de los más antiguos de DC, directo a Marvel

Pues sí, Keaton fue Batman en las dos primeras películas del “Batman moderno”, aquel que pilló Tim Burton y con el que hizo lo que hizo. No lo voy a juzgar. La cuestión es que Keaton ha acabado aterrizando en Marvel para ser el Buitre, la contrapartida de Spider-man en Homecoming.

Hugo Weaving, lo meto pero con dudas

Porque cuando hablamos de V de Vendetta no hablamos de superhéroes pero, mecachis, es que es un cómic de DC Cómics. Así que ha hecho una película de DC, aunque no tuviese más poderes que el de poner bombas, y también ha estado en Marvel siendo Cráneo Rojo. En Infinity War no, ahí es Ross Marquand, como bien me indica Olentzereitor desde Twitter.

Edito: me dice Manuel Aguirre desde Twitter que V sí que tiene superpoderes. En el cómic.

Natalie Portman, porque sí, porque toca

Porque si meto a Weaving en DC con V de Vendetta, hay que meter también a Natalie Portman, que fue su contrapartida. Y la Portman ha hecho de Jane Foster en dos ocasiones acompañando a Thor. No lo hizo una tercera y es una pena, habría molado siendo Thor en el futuro. En los cómics ya lo es, por cierto. La Portman no, la Foster.

Aaron Taylor-Johnson, sí, como lo oyes

Porque Icon Cómics es un sello de Marvel Comics, y eso significa que Kick-Ass es de Marvel, así que Aaron Taylor-Johnson ha currado dos veces para los de la gran M. La primera ahí, en dos películas, y la segunda en La Era de Ultrón haciendo de QuickSilver aunque sin nombre de superhéroe. Porque no podían usarlo, ahora sí pueden. Vale, ha sido QuickSilver. Mierda, Kick-Ass. Tengo que editar a Mark Strong. Ahora vengo.

Zoe Saldaña, otra con un breve pie en DC y uno gordo en Marvel

Todos asociamos a Zoe Saldaña con Gamora en el Universo Cinematográfico de Marvel, pero es que la criatura también participó en Los Perdedores, una película que es una adaptación de un cómic que pertenece a DC Cómics. Ya tenemos a Zoe en los dos lados. Joder, otra vez me ha vuelto a pasar. Ahora tengo que meter a Iris Elba pero también apuntar una cosa en lo de Chris Evans. Ahora vengo.

Idris Elba, the man

Nuestro querido Idris, uno de los hombres por los que yo mancillaría mi aparentemente frágil heterosexualidad, ha estado también en ambos bandos. Ha hecho de Heimdall para Marvel en varias ocasiones, pero también estuvo en Los Perdedores, que ya hemos comentado que era de DC. No, no es de superhéroes, pero si hemos contado V de Vendetta, pues Los Perdedores tiene que entrar también.

Jeffrey Dean Morgan, fiel a DC Comics

No veas lo que está saliendo de Los Perdedores, protagonizada por Jefrey Dean Morgan. Aquí trabajó para DC, igual que en Watchmen, donde fue el Comediante. Que si algunos dicen que Batman es “el fascismo bien entendido”, no sé yo qué es lo del Comediante.

Edito: desde Twitter me indica Manuel Aguirre que Morgan es Thomas Wayne en la intro de Batman v Superman. Gran dato.

Holt McCallany, que no tiene mucho nombre pero ¡eh!

Voy a meterlo porque al revisar el reparto de Los Perdedores me ha sonado su cara. Seguramente os suene de Mindhunter, de Netflix, pero es que este señor aparece brevemente al principio de La Liga de la Justicia haciendo de chorizo que habla con Batman. Y que pasa un rato colgando de una cuerda.

Tilda Swinton, la que no elige ni un papel normal

Como parte del elenco de actrices que han probado la miel de los dos panales tenemos a Tilda Swinton, que en Marvel ha sido la Anciana en la película de Doctor Extraño. Y para quien no lo recuerde, también fue el Arcángel Gabriel en Constantine. Y para quien no lo sepa, Constante pertenece a Vértigo, que a su vez fue comprado por DC. 

Tom Hardy, porque aquí están TODOS

Los superhéroes están de moda y hay que explotarlos hasta la extenuación, y por eso existe Venom, no tiene otra explicación. El caso es que el amigo Hardy también fue Bane en El Caballero Oscuro: la Leyenda Renace, el cierre de la trilogía de Nolan antes de que DC se decidiese a poner en marcha un universo cinematográfico. Que ya le empieza a ir bien, ojito.

Chris Pratt, lo que encontramos rascando

Resulta curioso ponerse a escarbar en las filmografías de los actores que han pasado por los distintos universos cinematográficos, pues en uno tan importante como Pratt, con su Star-lord, nos topamos con que puso voz a un personaje llamado Jake en la serie de Batman animada. Sí, la Batman: The Animated Series. Así que cuenta como trabajo a ambos lados del pueblo.

Mark Hamill

Voy a meter a Mark Hamill porque me apetece, aunque lo cierto es que también ha hecho dos personajes del mundo superheróico, así que tiene poco de trampas. Lo coloco porque es posiblemente la voz más famosa del Joker en toda su historia, incluyendo también al payaso letal en los Batman de Rocksteady para las videoconsolas. Pero además, hizo del Trickster en Flash, y creo que en algún capítulo más, del universo CW. Ya tenemos a dos. Y hay muuuchos más, pues ha puesto voz a bastantes personajes, como a Armin Zola en la serie animada de Los Vengadores. Venga, si ha sido hasta la Cosa del Pantano.

Scarlett Johansson sale en The Spirit, pero no en el de San Luis

Os creíais que habíamos acabado pero no, aún quedan algunos más. Resulta que hace algunos años hubo un intento de hacer una peli de superhéroes con Gabriel Match como protagonista. Nuestro querido Harvey Specter se ponía el traje de The Spirit, que por azares del destino resulta que es de DC. ¿Y quién trabajaba en The Spirit? Bingo, la Viuda Negra haciendo de Silken Floss. Guapérrima, como siempre. Esta lista es cada vez más divertida.

Samuel L. Jackson también estaba

Y ya que nos metemos con The Spirit, otro que pasaba por allí era Samuel L. Jackson, el eterno Nick Furia de Marvel, al que al menos hemos podido ver en una película sin su característico parche. Que no es poco. Y acariciando gatos malignos, pero ésa es otra historia que debe ser contada en otro momento.

Donal Logue, sigamos un poco más

Vamos a continuar con más personajes aparecidos a uno y otro lado de la verja que separa Marvel y DC. Por ejemplo, Donal Logue, al que podemos ver en Gotham haciendo de Harvey Bullock, el inseparable compañero de Gordo, y al que pudimos ver también en Blade. Sí, amigos, Blade. Ya no os acordabais pero ahí está. Gotham, DC, Blade, Marvel.

Morena Baccarin también ha pisado Marvel y DC

En Marvel ha sido la novia del amigo Deadpool, apareciendo en las dos entregas de la saga. Porque ya se la puede llamar saga, os pongáis como os pongáis. Y resulta que ha estado currando en la Gotham que acaba en esta misma temporada, siendo la Doctora Leslie Thompkins.

Michael Chiklis, de bueno a malo

Otro que se ha pasado por ambos estudios es el amigo Chiklis, el inolvidable calvo de aquella serie… que se llamaba… ah, calla, SHIELD. Curioso. Pero es que nos lo encontramos en DC haciendo del comisario en Gotham, y años antes enfundándose el rocoso traje de La Cosa en Los Cuatro Fantásticos.

Ayelet Zurer, cómo se me ha podido olvidar

Mi querida Ayelet, esa mirada. Y esa participación a ambos lados de la trinchera, haciendo de Lara Lor-Van en El Hombre de Acero, nada más y nada menos que de la madre de Superman. Y en la televisión, interpretó a Vanessa Marianna en Daredevil.

Vincent D’Onofrio, de bicho a líder del mal

Sigue la fiesta con D’Onofrio, porque su Kingpin será ya inolvidable por más que Netflix haya decidido cancelar Daredevil. ¿Por Disney+? Pero el hecho es que D’Onofrio era un bicho que llevaba puesto un traje de Óscar en Men in Black. Y sí, Men in Black está basada en un cómic de Marvel. Sorpresa.

Dominic Purcell, el que hizo de Drácula

Lo hizo, no me lo invento yo. Fue Drake (Drácula) en la tercera de Blade, Blade: Trinity. Blade, por cierto, es de Marvel. Y como tocaba tener un pie en el otro bando, ha sido Ola de Calor en incontables ocasiones en el universo que DC tiene montado en la cadena CW. Concretamente ha aparecido en Arrow, Flash, Supergirl y Las Leyendas del Mañana. Vamos, casi en todos.

Wentworth Miller, el eterno hermano

Porque en el universo CW no es hermano de Purcell, pero poco le falta. Y sí, lo fueron en Prison Break, pero no es de esa serie de la que venía a hablaros. Venía a hablaros de que el amigo Miller ha puesto voz a Deathstroke en la Young Justice League. Otro que pisa el terreno de la animación, amigos.

J.K. Simmons, el malvado músico también era un malvado editor

Lo era, no me lo invento. Simmons fue el J. Johan Jameson del Spider-man de la época de Sam Raimi, y no lo hacía mal. Y para dar el salto al lado contrario eligió hacer de Gordon en La Liga de la Justicia. Un papel breve, pero ahí quedó. ¿Repetirá?

Joe Manganiello, de matón a mercenario

Es el camino que podemos decir que ha hecho el amigo Manganiello, flamante marido de Sofía Vergara, en el mundo superheroico. En el Spider-man de Sam Raimi, el de 2002, hacía de Flash Thompson. Al final de Batman V Superman podemos verle caracterizado como Deathstroke, el inefable Slade Wilson. Por favor, que le recuperen.

Amy Adams, la Lois Lane de mi vida

Porque ya no lo puedo evitar, me he criado con Reeve pero mi Superman ahora es Cavill. Y la Lois Lane de las pelis de Zack Snyder no es otra que Amy Adams pero, ojo al dato, la Adams también tuvo tiempo siendo jovencita de participar en Smallville. Así que la tenemos en DC por partida doble.

Tom Welling, otro Superman que sumar a la lista

Posiblemente el papel que le lanzó a la fama y tras el que no hizo… nada. O nada remarcable, claro está. Al menos hasta que decidió subirse al tren de Lucifer, la serie de la Fox. Porque sí, queridos míos, Lucifer es de Vertigo Comics. ¿Y sabéis de quién es Vertigo Comics? Venga, que lo dije antes. Efectivamente, de DC.

Taika Waititi, el hombre orquesta

El amigo Waititi no sólo escribe, produce y dirige sino que también actúa. Y a lo mejor también canta, porque ya puestos… el caso es que apareció en Thor: Ragnarok como el amigo pedregoso del protagonista, el que nunca se calla. Y también estuvo en Linterna Verde junto a Reynolds. Así que, a ambos lados.

Angela Basset, la madre de Pantera Negra

Pero no ha aparecido únicamente en Pantera Negra cuando hablamos de cine de superhéroes. Ya que nos hemos metido otra vez en Linterna Verde, efectivamente, la Basset se pasó por allí, era la Doctora Waller. Sí, Amanda Waller, la directora de Argus.

Nicole Kidman, mi queridísima Nicole

Uno de mis amores de adolescencia, y aún me dura. Y a lo mejor el flechazo fue cuando interpretó a la Doctora Chase Meridian en Batman Forever, quién sabe. Lo cierto es que sigue tan guapa como siempre haciendo de Atlanna, la reina de Atlantis y madre de Aquaman.

Tommy Lee Jones, con esa cara

Puede que algunos lo hayan borrado de su memoria, y no les culpo, pero el amigo Jones fue Dos Caras en Batman Forever, y años después se subió al tren del Universo Cinematográfico de Marvel para hacer del Coronel Chester Phillips. El “jefe” del Capitán América en la peli del mismo nombre. También es el agente K en Hombres de Negro. ¿Adivináis? Hombres de Negro es un cómic de Marvel.

Will Smith, quién lo iba a decir

Pues sí, aquí lo tenemos, ejemplificando otro exponente de actor/actriz que ha estado a ambos lados del mercado. Primero en Men in Black, que ya hemos dicho que es de Marvel, y después en Escuadrón Suicida. Que se podrá criticar por quinientas cosas, pero que es de DC Comics.

Mike Colter, para siempre Luke Cage

Pero Colter había coqueteado con los chicos de Marvel antes de subirse al tren de Luke Cage en el universo Marvel montado en Netflix. Antes de eso había trabajado en Men in Black 3. Madre mía los MIB, otra cantera.

Y por ahora me paro aquí, pero seguiré actualizando en el futuro si encuentro más actores o actrices que hayan jugado a ambos lados del río. Sin menospreciar a otras editoriales de cómic pero… no, qué cojones, sí que lo hago. No hay nada más grande en cómics que Marvel y DC. Hala, dicho queda.

El orden para ver la Saga del Infinito, del Universo Cinematográfico de Marvel

Como ya sabréis si me leéis por Twitter u otras redes sociales, me gustan los superhéroes. Me gustaría decir que lo que me gustan son los cómics, pero como no los leo de otras temáticas lo correcto es decir que me gustan los cómics de gente con mallas, faldas y armaduras varias. Y el centro de esto, por más que DC no deje de intentarlo (cada vez con más éxito, por cierto), es el Universo Cinematográfico de Marvel. O MCU, como se suele resumir por las siglas en inglés.

Así que ahora me dispongo a contaros algo que ya se sabe y se ha escrito decenas de veces, pero así son los blogs. El orden correcto (al menos para mí) en el que se debe ver lo que por culpa de Kevin Feige ahora conocemos como La Saga del Infinito. Que no es más que el compendio de las tres primeras fases del MCU, cada una concluida con una película de Vengadores. O Avengers, que de un tiempo a esta parte está la cosa como para no subirte al carro de los anglicismos. Así que dejaré el cierre del visionado en Endgame, que se estrena en tres semanas.

Notaréis que tengo dudas sobre dónde ubicar Capitana Marvel, pues aunque es una película de origen situada en los 90, me plantea algunas dudas sobre los conocimientos que tienes que tener llegado a ese punto para no perderte mucho. Y es que aquí hablamos de una película de origen pura, no como el caso de Wonder Woman, que tiene un pie en el presente justo tras Batman v Superman. Así que la apuntaré en un par de lugares con un asterisco, y que cada uno haga lo que le parezca mejor.

Logotipo de Marvel Studios
  1. Capitán América. Parece lógico pues la película se sitúa en la primera Guerra Mundial, sin más conexión con el presente que la escena post-créditos. Y se llama El Primer Vengador, así que no me vengáis con milongas. Primera aparición del Teseracto, la Gema del Espacio (esto es importante).
  2. *Capitana Marvel. Situada en los 90, pero ya he dicho que me genera dudas. La dejo con asterisco.
  3. Iron Man. Se estrenó la primera pero aparece la tercera. La segunda si no contamos Capitana Marvel. Porque el orden cronológico es así, amigos, no lo inventé yo.
  4. El increíble Hulk. Tal vez os choque un poco ver a Edward Norton haciendo de Banner, pero son cosas que pasan. También está Terrence Howard haciendo de Rhodes en Iron Man y no ha pasado nada porque se fuese.
  5. Iron Man 2. Sí, hubo dos Iron Man antes de Thor. De hecho, en la escena post-créditos tenemos el cráter creado por Mjölnir al caer a la Tierra (spoiler, pero tiene nueve puñeteros años). Primera aparición de la Viuda Negra.
  6. Thor. Primera aparición del marido de la Pataky y también de Loki, que se va a hartar de dar calor. En el bastón de Loki está la gema de la mente (de nuevo, apuntadlo). Tiene un porrón de planos torcidos, porque a Kenneth Branagh le dio por el plano holandés. Primera aparición de Hawk Eye u Ojo de Halcón y del Guantelete del Infinito. O no, ya veremos.
  7. Vengadores o Avengers. Aparece Hulk al fin y se reúnen todos. Es el cierre de la Fase I del Universo Cinematográfico de Marvel. Muchas hostias y Tony Stark citando a Shakespeare y pidiendo shawarma. Por cierto, en una de las escenas post-créditos asoma la cabecita Thanos.
  8. Iron Man 3. Muy criticada porque dicen que Stark se pasa media película con el traje pero… en fin, sobre gustos…
  9. Thor: el Mundo Oscuro. Llega la segunda película de Thor, conocemos bastante más de Ashgard y, de regalo, tenemos la aparición de otra Gema del Infinito. El éter, la Gema de la Realidad. Ya van tres. En una escena post-créditos acaba en manos del Coleccionista, uno de los Celestiales. Más info adelante.
  10. Capitán América: el Soldado de Invierno. ¿La mejor película del MCU hasta ahora? No seré yo quien lo niegue. Primera aparición de la Bruja Escarlata. QuickSilver, sin nombre por temas de derechos, dura poquico, el pobre.
  11. Guardianes de la Galaxia. Los guardianes entran en tropel, y salvando que Thor: el Mundo Oscuro es en otro planeta, puede considerase como la introducción de lo que muchos conocen como el Marvel Cósmico. Nos topamos con otra Gema del Infinito, el Orbe, o la Gema de la Realidad. También tenemos por aquí a Ronan el Acusador, que es un kree y que aparecerá más tarde (o antes) en Capitana Marvel. Lo mismo pasa con Korath.
  12. Vengadores: la Era de Ultrón. Cierre de la Fase 2 del MCU, y llega Visión a partir de Jarvis. En la escena post-créditos ya podemos ver a Thanos con el Guantelete del Infinito, btw.
  13. Ant-Man. Como su propio nombre indica, primera aparición de Ant-Man, pero también de la Avispa, aunque tardará aún en calzarse un traje. Aparece el mundo cuántico, que puede tener mucho peso en el futuro.
  14. Capitán América: Civil War. Otra joya de la franquicia, y aquí además tenemos dos apariciones a falta de una. Llegan Pantera Negra y Spider-Man, que finalmente se suma a la franquicia tras el acuerdo con Sony.
  15. Spider-Man: Homecoming. Primera película de Spider-Man en solitario, y de poca importancia para la trama del infinito salvo por la relación in-crescendo entre Peter y Tony Stark.
  16. Black Panther. Otra película de origen pero en la que no hay viaje al pasado. Bueno, un poquito sí pero es un flashback. Repite Martin Freeman como Everett K. Ross (sin relación con Thunderbolt Ross) que, yo qué sé, yo lo imagino en el futuro al frente de SHIELD. Pero ya veremos.
  17. Dr. Strange. Cumberbatch en todo su cumberbatchamiento. Aquí tenemos otro pedacito del Marvel Cósmico con Dormmamu, y aparece otra gema del infinito más, la gema del tiempo, el ojo de Agamotto. Ya van cinco gemas. Falta una.
  18. Guardianes de la Galaxia 2. Tal vez importe para el futuro o no, pero lo cierto es que en una de las escenas post-créditos, QUE SON MUCHAS, se crea a Adam Warlock. Sea como fuere, aparece Ego, otro de los Celestiales.
  19. Thor: Ragnarok. El despiporre llega con Taika Waititi a los mandos del Marvel más comedia. Ni en los Guardianes, fijaos lo que os digo. Por aquí tenemos al Gran Maestro, otro Celestial, y asoma Valkiria. Ashgardianos, a las naves.
  20. Vengadores: Infinity War. O Avengers, que cada uno haga lo que le parezca. Aquí tenemos la aparición de la última Gema del Infinito, la Gema del Alma del planeta Vormir. Si sabéis cómo acaba, bien. Si no, hay penita.
  21. Ant-Man y la Avispa. De nuevo la aparición del mundo cuántico, que sospecho tendrá mucho peso en Endgame. Pero poco más que aportar más que ver a Evangeline Lilly (we have to go back) ponerse el traje. Bueno, y volver a escuchar las historias de Luis.
  22. *Capitana Marvel. Como antes, con asterisco. Teóricamente tocaría aquí pese a ser una peli de origen en el pasado. Y tal vez sea más recomendable verla ahora para cazar todas las referencias. Allá vosotros.
  23. Vengadores: Endgame. Aún no se ha estrenado, pero es oficialmente el cierre de la Saga del Infinito, y de regalo el cierre de la Fase 3 del Universo Cinematográfico de Marvel.

Y ya está. Otro día cuento más cosas si alguien me las pide. O si se me ocurren. A vuestra disposición.

El uróboros de The Predator y Shane Black

No recuerdo qué día vi Depredador por primera vez, y ni tan siquiera recuerdo si aquella primera vez ya me enamoró o necesité más visionados. Lo que sí sé ahora, y desde hace bastante tiempo, es que sigue siendo mi película favorita en este mundo. Después de haber visto muchas obras maestras de todo tipo de géneros, y de seguir acudiendo a muchos otros títulos para revisionados continuos, Depredador sigue teniendo un hueco muy especial en mi corazón cinéfilo.

Podría incluso repetir la película completa diálogo a diálogo y la habré visto, yo qué sé, ¿cien veces? Tal vez menos, pero probablemente más. Tarareo la música cuando la cápsula del depredador se desprende y entra en la atmósfera, cuando aparece el helicóptero que transporta a Dutch hasta la base norteamericana y canto el Long Tall Sally cuando toca. Me apasiona, y por eso espero con tantas ganas la nueva edición de lo que ya será una tetralogía con permiso de las versiones mezcladas con Alien.

Ocurre con la película que está por llegar que tiene algo muy especial, el cierre de un círculo protagonizado por Shane Black. Yo no lo sabía cuando vi Depredador por primera vez, pero aquel Hawkins, que suponía la primera muerte en pantalla de la bestia de otro mundo, escribiría los guiones de no pocas de mis películas favoritas. De Arma Letal, de El último boyscout o de Iron Man 3. Entre otras, no demasiadas pero bastante sonadas. Shane Black es el escritor del guión de The Predator, y a mí eso me parece precioso.

Qué mejor forma de remontar la saga que permitiendo a alguien tan icónico para ella como Hawkins, el de los chistes verdes sobre el sexo con su novia, el que muere protegiendo a Ana, que redacte qué es lo que tiene que suceder. El uróboros de Depredador. Y además está Olivia Munn, así que yo ya no sé qué más pedir. A ver, que sea buena, claro está, pero el trailer ya me tiene nervioso perdido.

El día en que descubrí que ni George Lucas ni Han Solo se equivocaban

Investigando para cierta cosa que ya desvelaré cuando llegue el momento, si es que llega, porque yo me conozco como si me hubiese parido a mí mismo o conviviese con mi persona desde el principio de mis tiempos, he ido a dar con varias lecturas especiales. La posibilidad de que llegue a construirse un motor de curvatura como el utilizado en Star Trek, la distancia las distintas estrellas conocidas, y más cercanas a la Tierra y, cómo no, la forma de medir el Universo. A lo mejor aquí no tocaba una mayúscula, pero ahí se va a quedar.

Llegando a estas formas de medir las distancias en el espacio, me he topado con las unidades astronómicas o parsecs, y he llegado a descubrir que uno de los supuestos magufos que persigue a Star Wars desde 1977 no es cierto. Es decir, que no es un magufo. Que el guión de la película que dio comienzo a todo el panorama de los Skywalker y conocidos siempre estuvo bien, y que todo se ha debido a un error de interpretación que luego nadie ha desmentido con el suficiente peso. Así que yo voy a volver a desmentirlo pero, siguiendo con la tradición, nadie me echará demasiada cuenta.

El Corredor de Kessel

En cierto momento del primer tercio de Star Wars: Una nueva esperanza, o el Episodio I, Luke y Obiwan, acompañados por los androides, llegan al puerto de Mos Eisley y se encuentran por primera vez con Han Solo y Chewbacca. Allí mismo les contratan para que les saquen de Tatooine a bordo del Halcón Milenario. Una de las afirmaciones de Solo para lograr la confianza de Luke y compañía consistió en presumir de que el Halcón había completado la carrera del Corredor de Kessel en sólo 12 parsecs, algo que se interpretó automáticamente como un uso incorrecto de la unidad. Velocidad en lugar de distancia.

Informándome para esto que no os voy a contar, he descubierto que Solo presumía no de su pericia al volante o de la velocidad de la nave, sino de la capacidad del ordenador de la misma. El Halcón completó el Corredor de Kessel en sólo 12 parsecs porque el ordenador encontró una ruta más corta, pues en eso consistía la carrera. Completada habitualmente recorriendo 20 parsecs, el ordenador del Halcón logró encontrar un trayecto que la acortaba casi hasta la mitad, de ahí que el Halcón fuese tan valioso. No por velocidad, sino por ser capaz de acortar los trayectos gracias a los cálculos de su ordenador. Se supone, por tanto, que los saltos al hiperespacio se realizan con correcciones de rumbo y no en lìnea recta, de ahi la importancia de un buen calculador de rutas.

Un parsec, por cierto, equivale a unos 3,26 años luz, o 3,0857 x 10^16 metros. O, como decíamos antes, una unidad astronómica o UA. 

En definitiva: Star Wars lo hizo siempre bien.

De mongoles, kamikazes e invasiones frustradas a Japón

Como buen freak que soy, me gustan las historias de héroes y las de batallas, y estas últimas son especialmente fascinantes cuando nadie destaca entre ellas. Cuando algún motivo enfrenta a dos bandos y ocurren cosas que quedan rubricadas en los libros de historia. Como la frustrada invasión de Japón por parte de los mongoles, algo que parece que no deja de cruzarse en mi camino desde hace semanas y que me he animado a investigar un poco.

La historia es narrada por Javier Cansado en el primer Aquí hay dragones (aprovecho desde ya para recomendar el podcast, así como su “padre”, el de los Todopoderosos”) y también quedará reflejada en El fantasma de Tsushima, un juego para PS4 que pronto verá la luz. Y esto es lo que he averiguado, y dejo aquí para vosotros.

De mongoles, kamikazes e invasiones frustradas a Japón

Para ambientarnos en esta historia tenemos que remontarnos al sigo XIII después de Cristo. Kublai Khan es el actual señor de los mongoles, nieto de Gengis Khan, y está empecinado con seguir ampliando las fronteras de su imperio. Al Khan no le bastaba con tener conquistada media Europa y buena parte de Asia, sino que quería seguir más allá, y se le ocurrió poner los ojos en las islas de Japón.

Con Corea ya en su poder, Kublai Khan ordena la construcción de una flota de barcos con más de 300 grandes navíos de gran calado y más de 400 de pequeño tamaño. Acostumbrado a guerrear en terreno llano, y habiendo ya aprendido a asediar poblados y fortalezas, la conquista por mar era relativamente novedosa. Sobre todo porque Japón, al contrario que Corea, no requería de un único desembarco sino de constantes traslados. La guerra se desarrollaría, por tanto, por capítulos.

En 1274, el ejército del Khan, que incluía tanto mongoles como coreanos y chinos, se dedica a tratar de conquistar las pequeñas islas que anticipan su llegada a Tsushima y también a Iki. Es entonces cuando comienzan con el “noble arte” de cortar las manos a las japonesas para apuntalarlas a los cascos de sus barcos, y así anticipar qué ocurriría con todo el que les plantase cara. Tras el paso por estas islas menores, los mongoles buscan desembarcar en la bahía de Hakata, en la isla de Kyushu, pero se topan con una terrible tormenta que diezma buena parte de su flota, dejando al resto de los barcos a merced de las embarcaciones japonesas que, una vez hubieron reaccionado, combaten a los mongoles hasta que les obligan a retirarse.

Durante esta batalla, los japoneses abordan los barcos mongoles y logran acceder a su mayor fortaleza, el combate cuerpo a cuerpo. Los mongoles, acostumbrados ya a desarrollar diversas tácticas de asedio y combate en las que los arqueros eran una de sus principales armas, se ven rápidamente superados por el ejército local. Según cuentan los libros de historia, en el combate caen más de 20.000 guerreros del ejército mongol que, como dijimos antes, no está compuesto sólo por mongoles sino también por coreanos y chinos.

Parece que Kublai Khan no era un líder que se dejase intimidar por lo que ordena la construcción de una segunda flota, mucho mayor que la primera, para retomar la invasión en el punto en el que la dejaron. Con Kyushu de nuevo en mente, los mongoles ponen en el mar más de 4.400 navíos desde dos puntos, China y Masan, y se lanzan de nuevo a la conquista, con la salvedad de que los japoneses ya estaban alertados por la situación y se habían dedicado a sus propios quehaceres. Éstos incluían la construcción de fortalezas de grandes muros en situaciones clave, de forma que pudiesen rechazar un previsible segundo ataque. Como fuerza de tierra, los samurái de la isla de Kyushu.

Para tratar de evitar las inclemencias meteorológicas de la primera oleada, aunque ésta les sobrevino cuando ya fueron rechazados en primera instancia, los mongoles deciden atacar en primavera. Así, siete años después de la primera invasión, en el año 1281, los mongoles vuelven a echarse a la mar.

Buena parte de los navíos caen antes de llegar a la costa, pero aún así los mongoles persisten y llegan a barrer la isla de Iki-shima, el paso previo a desembarcar de nuevo en Kyushu, donde fueron repelidos la primera vez. Este desembarco provocó la que hoy es una de las batallas más épicas que se recuerdan en todo Japón. El ejército japonés, liderado por los guerreros samurái, barrió del mapa a más de dos decenas de miles de guerreros mongoles, que volvieron a huir refugiándose en sus barcos. Y aquí es donde llega el segundo momento clave, y de nuevo momento meteorológico. Un tifón, al que los japoneses llamaron kamikaze, se encargó de mandar al fondo del mar del Japón al resto de barcos de los coreanos. Y aquí es donde nace el nombre que después portarían los pilotos de los Ceros, los aviones que sobrevolaron los cielos durante la Segunda Guerra Mundial, no dudando en estrellarse contra objetivos clave para destruirlos a costa de sus propias vidas.

Una historia fascinante, algo más compleja que la narrada, a toda velocidad, por Cansado en Aquí no hay dragones, y que sin duda merece ser recordada. Así que ya sabemos qué es lo que nos espera en el Ghost of Tsushima. La repulsión del ejército mongol de las islas japoneses con nuestro protagonista. Todo ello, con variaciones, basado en hechos reales. Increíble.

Mitos nórdicos, o las mierdas de Loki

Puede decirse que con la mitología nórdica soy como con muchas otras materias que pasan por delante mía y que creo conocer sólo porque sé los nombres: un completo ignorante. Durante muchos años he basado mis conocimientos sobre la mitología nórdica en lo que “he oído” y en distintas fuentes de información que resultaban no ser otra cosa que adaptaciones de la realidad. Si es que a la mitología se la puede llamar así, realidad. Digamos que hay una fuente original y que el resto son variaciones. Mejor, así queda mejor. Pues eso, que nunca acudí a la fuente original y para mí Midgard y el resto de los reinos eran lo que los cómics y los videojuegos me contaban. Pero no, amigos míos.

Como todo buen friki que se precie, acabar el último God of War supuso que me pusiese de inmediato a intentar documentarme. Cómo podía ser que las cosas no fuesen ahí igual que en los cómics de Marvel, si al fin y al cabo todos bebían de la misma fuente. Pero la triste realidad es que cada uno adapta las cosas a su manera, y mi forma de documentarme parcialmente ha sido leer Mitos nórdicos. Un libro de relatos de Neil Gaiman, que Odín lo tenga en su gloria, en el que cuenta esta mitología escandinava de forma más accesible. Cuentos, ni más ni menos. Además, cuentos breves que te cuentan esencialmente lo que debes saber, sin mucha paja.

Y una de las cosas que más me ha sorprendido ha sido Loki. Yo ya suponía que era un tío listo con mucha labia, y que su cerebro iba tres días por delante del resto de sus colegas de patio nórdico, pero lo que desconocía es que es (figuradamente porque NO EXISTE) un completo desalmado y un hijo de $%$&. Desde su origen hasta su final, encadenado con las tripas de uno de sus propios hijos mientras aguarda el Ragnarok, este libro de Giaman te va contando historias de otros dioses pero la que de verdad te interesa es la de Loki. Por lo que hace, y por cómo es posible que pase tanto tiempo sin que nadie le meta la cabeza en el retrete como mínimo. O que le haga lo que al final le hacen. Pero joder, es que tardan muchísimo.

Me alegro, tras leer todo esto, que el Loki de otras fuentes de información haya sido dulcificado. El hermano díscolo, el hijo rebelde, el que hace putadillas pero que en el fondo no es tan mala persona, sólo es un dios incomprendido. Si tenéis tiempo, leedlo. Apreciaréis la enorme diferencia entre el Loki de la mitología original y el de Marvel, por citar la fuente más conocida.\r\n\r\nEn mis planes futuros, leer Loki, otro libro dedicado exclusivamente a él. Pero antes le tengo que meter mano a Pórtico, y ya estoy en ello.

Mi experimento Buenafuente

Me despierto, hace mucho que no dormía tan profundo, no sé bien dónde estoy.

Habrá que levantarse.

Voy tan en automático que he borrado la parte en que me preparaba el desayuno.

Sueño.

Suena Superman, ahora todo va un poco mejor. Ojalá John Williams no nos deje nunca.

Llega un mensajero. Bien. El pedido de Amazon está mal. Mal. Etiqueta para mandarlo de vuelta.

Comprar online es ya algo que forma parte de mí, hasta el punto de que entrar en una tienda normal se me hace muy raro. E incómodo.\r\nEl mueble se me llena de cómics, y todavía faltan casi la mitad. Hay que solucionar eso.

What Are You Going to Do When You Are Not Saving The World. Man of Steel, menuda banda sonora, Señor Zimmer, mis dies.

No recuerdo cuándo me empezó esta pasión por las bandas sonoras instrumentales. Igual la música clásica que mi padre me ponía de pequeño tuvo algo que ver.

Me viene un flash de cuando fui a ver Juez Dredd al cine con uno de mis mejores amigos. Mejor no miro en qué año fue, bastante viejo me siento ya.

Charlo con mucha gente por internet, pero no miro mucho a los ojos.

Qué mañana más rara. A ratos frío, a ratos calor. Qué vergüenza de mayo sevillano.

Kárate a muerte en Torremolinos.

Nobody expects the Spanish Inquisition.

Ojalá no tener la cabeza llena de mierda.

A lo mejor va siendo hora de comer, que LG se encarga de que no haya sobremesa.

No sé si este experimento está teniendo algún sentido. Veremos si lo publico o no cuando acabe el día.

Voy a echar de menos esta NO siesta.

Los pájaros cantan en mi patio, pero yo estoy bajo techo. ¿Son más libres que yo?

Nuevo móvil para probar. Un ladrillo táctil.

Rasperry Rose. Frambuesa. Tengo hambre.\

El/la/los CM de HBO en España se siguen respondiendo a si mismos. Llevan así desde que abrieron la cuenta. Esos cursillos de Twitter, que rulen.

El himno del Octubre Rojo. Creo que voy a necesitar dos esposas.

Poledouris, qué asco das.

All ‘bout that bass.

Alguien en Instagram no hace su trabajo como debe. Cosas de mensajes.

Esto de tener cuatro o cinco claves activas va a acabar conmigo. Y con algún servicio bloqueado.

Se me ha ocurrido una idea genial, y me he enmarronado. Un clásico.

¿Escribir un post mientras tarareo Dua Lipa? Challenge accepted.

You say you’re sorry but it’s too late now. IDGAF.

Me levanto del ordenador. Fin.


Este “experimento Buenafuente” viene de un programa de Nadie Sabe Nada en el que Andreu contó qué hizo durante parte de una enfermedad que sufrió hace no demasiado tiempo. Entre fiebres, decidió apuntar en un cuaderno las ideas sueltas que le iban viniendo en los momentos de lucidez. Por mi parte, he decidido apuntar ideas sueltas durante una jornada laboral. A mí no se me ha tenido que infectar la próstata.

Dicen que los inicios son siempre complicados

Y los reinicios, ni te hablo. He perdido la cuenta de las veces que he devuelto mi blog personal al punto cero, pero sé que todas han sido por la misma razón: autoexigencia incumplida. Unas veces he pretendido que el blog tenga una determinada temática que al final me ha acabado hastiando, otras por una periodicidad que no he podido mantener. El resultado en todas las ocasiones, el mismo: blog abandonado.

Así que se acabó. Vuelvo a empezar. Lo de antes no existe, ya es historia. Aquí escribiré sobre lo que me apetezca y cuando me apetezca, y punto y final. Por cierto, ahora estoy leyendo sobre mitología escandinava. Lo dejo ahí.