Reflexiones

No es tuyo

Cuando uno es joven, las actividades con las que llenar el tiempo libre son tantas que al final el tiempo no sobra, y se hace de todo menos libre. Las aficiones de la juventud, qué tiempos aquellos, dice este señor mayor que hoy ya luce 39 castañas. Aficiones que cambian con el tiempo o que perduran, y que suelen marcar lo que algunos llaman «no perder al niño que llevamos dentro». Que ninguno lo pierde, aunque muchos lo mandan a dormir demasiado pronto. En mi caso, compaginaba el fútbol, comer y dormir con grabar programas de radio con mis amigos [Seguir leyendo]