Cosas de videojuegos

Quién es el Señor Negativo, el villano del nuevo Spider-Man para PS4

Spider-Man en PS4

El camino de Spider-Man en el cine ha tenido sus altibajos, pasando por Spider-Man 3, la película en la que tanto Tobey Maguire como el guionista parecían estar de vacaciones. O peor aún, de fiesta. Pero eso está cambiando tras el desastre de The Amazing Spiderman. Echar a Andrew Garfield hizo a Sony replantearse su franquicia y finalmente decidió unirla al Universo Cinematográfico de Marvel, o MCU. Con Spider-Man Homecoming todo promete cambiar, y parece que eso va a llegar también a los videojuegos. No es que los anteriores fuesen malos títulos, pero el nuevo Spider-Man para PS4 que mostraron anoche durante la E3 fue sorprendente.

No sorprendente por el hecho de que vayan a fusilar en parte a la saga Arkham de Rocksteady, ni mucho menos. De hecho, si has de copiar a alguien más vale que elijas al mejor, y los títulos de la saga Arkham merecen todos y cada uno de los premios que han cosechado. Incluso merecen muchos de los que finalmente no lograron ganar. No, es sorprendente porque desde Marvel han apostado por un villano que no es demasiado conocido, y que por supuesto será totalmente nuevo para quienes no sigan la historia del vecino arácnido de la ciudad de Nueva York.

¿Quién es el Señor Negativo?

El Señor Negativo

Ahí está, metido en un helicóptero y repartiendo guantazos al pobre Miles Morales, que enfundado en su traje de Spider-Man trata de hacer lo posible para que el helicóptero no acabe sobre decenas de neoyorquinos que habrían deseado estar en ese momento en algún otro punto de la ciudad diferente. El Señor Negativo hace su aparición en el primer gameplay que vemos del futuro Spider-Man para PS4 y surge automáticamente la pregunta: ¿y este tío quién es?

Es arriesgado por parte de Marvel colocar en su nuevo Spider-Man un villano relativamente desconocido lejos del mundo de los cómics, aunque sí llegó a aparecer en su serie de animación. Sin embargo, demuestra valentía pues si algo tiene Marvel son personajes y villanos. Los tiene almacenados en un gigantesco hangar en el que casi no pueden ni respirar. Como DC, Marvel dispone de nombres, historias y tramas para aburrir al más paciente, y aunque lo fácil habría sido tirar de los de siempre (Duende Verde, Octopus, Electro y compañía) han preferido ir un paso más allá, y yo lo agradezco. Eh, sale el Kingpin. Aunque algunos ya relacionen más a Wilson Fisk con Daredevil que con Spider-Man.

El Señor Negativo no es otro que Martin Li. El propio Miles Morales lo dice durante el gameplay, aunque sea de refilón con un “Li, éste no eres tú”. A lo que Martin le responde con un “no me conoces de nada”. O algo así. Martin Li es un personaje con dos caras, como casi todos los malvados que se precien en una buena historia de superhéroes. Benefactor de la sociedad en la cara A, señor del crimen en la cara B.

Es en esta cara B en la que luce el sobrenombre de Señor Negativo, o Mr. Negative en inglés. Li puede controlar la energía eléctrica, concretamente la “energía eléctrica negra”, y manipularla para infligir daño a sus rivales y también para manipular mentes. Cuando usa la energía en su vertiente buena es capaz de curar enfermedades, pero el hombre ha venido aquí a otra cosa. El apodo de Señor Negativo le viene de hecho de cuando emplea esta energía eléctrica negra para atacar, pues su aspecto se torna entonces diferente y parece su propia imagen en el negativo de una fotografía. Como veis, en Marvel le dan mucho al coco con los nombres y los desarrollos.

Así que tenemos aquí al Señor Negativo como el, presuntamente, antagonista principal de Miles Morales. Digo presuntamente porque en el gameplay también aparece Fisk, aunque su papel parece ser más el de un espectador en dicha trama. Veremos si no acaba estando él detrás de todo lo que suceda en el videojuego, esperemos a poder probarlo.

Como curiosidad, y es algo que yo también he tenido que buscar porque sé cosas de superhéroes pero no todo, el Señor Negativo apareció por primera vez en el Amazing Spider-Man número 546. Está casado con Yana-Li, tiene poderes sobrenaturales como hemos comentado y además no anda corto de fondos. Parece un villano temible, ya veremos qué tal desarrollan su trama en el juego. Ganazas.

Cosas de cine y series

Spiderman será Nathan Drake

Tom Holland como Nathan Drake

Fue la noticia cinematográfica ayer, sin lugar a dudas. La producción de la película de Uncharted se desbloqueaba después de casi ocho años y surgía un nombre aparentemente confirmado. Ni Mark Wahlberg, ni Nathan Fillion, ni ningún otro personaje adulto al que hubiésemos relacionado con Drake en el pasado. Todo apunta a que se tratará de una película sobre los orígenes del personaje, sobre el momento en que empieza a convertirse en lo que ha sido. ¿El elegido? Tom Holland. Nuestro vecino y amigo, Spiderman en el reboot de la franquicia. Aunque técnicamente ya estuvo en Civil War.

Supongo que no hace falta que me ponga aquí a enumerar franquicias de videojuegos que han sido destrozadas al llegar a la gran pantalla. No hablaré de los pasados Mario Bros, o de Street Fighter o de Double Dragon. Tenemos cositas más cerca aún, tenemos a Assassin’s Creed. El cine no trata demasiado bien a los videojuegos y por eso tengo miedo de qué pueda pasar con Uncharted. Sobra decir que es la saga de videojuegos de mi vida, y que cada título me ha dejado huella de una u otra manera. Espero que la película no me provoque un sentimiento inverso, no quiero odiarla.

Tengo la teoría de que ha sido Uncharted 4 el juego que ha desbloqueado la película, por lo de mostrar los orígenes de Nate y de cómo los Morgan se convirtieron en los Drake. Porque ésa es otra. Si va a haber reinicio, ¿habrá Sam? Ya veremos qué nos depara el futuro con esta película. Holland me cae bien y va a ser un Spiderman bestial, tal vez también sea un Drake bestial. Pero no es él el único que cuenta. También ha de haber guión, realización y muchas otras cosas. Por favor, no os carguéis Uncharted. Os lo suplico.

Cosas de tecnología

Microsoft, lo estás haciendo bien

surface-laptop

Yo, que huí del ecosistema de malos portátiles que Microsoft llevaba años alentando a construir en torno a su Windows, vengo ahora a decir que Microsoft está haciendo bien las cosas. Cómo cambian los tiempos y las mentalidades, madre del amor hermoso. Pero lo cierto es que Nadella lo está haciendo bastante bien en todas partes salvo en el terreno móvil, ahí creo que han tirado la toalla definitivamente aunque no haya una confirmación por escrito que venga de la propia compañía.

No obstante, atacar el móvil desde los servicios sí me parece una buena opción y creo que se están tomando decisiones acertadas. Office 365 es cada vez más competente y los acuerdos con Xiaomi o Samsung para llevar sus apps preinstaladas creo que empiezan a funcionar. ¿Logrará Microsoft cambiar su imagen en este sentido? Mentalmente aún les asocio con Outlook de escritorio, que era una app demencial en peso y rendimiento cuando yo la usaba, y con el maldito Clippo de su Office. Pero todo cambia, quién sabe qué puede ocurrir.

Lástima que Nadella llegase ya con la batalla por el móvil perdida. Creo que habría podido remontar la situación.

En el terreno del hardware es donde creo que mejor les están yendo las cosas, aunque estos procesos llevan su tiempo y Microsoft está aún, por así decirlo, en pañales. Algo verdosillos. Los Surface cada vez me gustan más, sobre todo teniendo en cuenta qué requerimientos de hardware tengo ahora mismo para lo que hago cada día. Con decir que creo que sería capaz de operar casi el 100% de mi tiempo con un iPad, aunque más lento. Ahí está todo.

Me gustan los Surface, me gustó el Surface Book cuando se presentó y también me ha gustado el Surface Laptop. En Microsoft están yendo a por los usuarios de gama alta, los que pueden y quieren gastarse más de 1.000 euros en un ordenador portátil, tablet convertible o tablet con teclado, y me parece una decisión inteligente. A por los Macbooks. Como también me lo parece que lancen Windows 10 S para competir contra Chrome OS, pese a que creo que la mezcla entre el Laptop y 10 S no es la más acertada, pero el tiempo me dirá si me equivoqué o tuve razón.

Prácticamente todo lo que está haciendo Microsoft en hardware me gusta. Me da que no tardaré en volver a su ecosistema.

Pienso que Chrome OS seguirá ganando en educación por dos sencillas razones. La primera es que los Chromebooks son baratos, mucho. La segunda es que el mantenimiento de Chrome OS es igual a cero. Windows 10 S, por más que facilite las cosas, seguirá siendo Windows. Menos mantenimiento pero ahí seguirá. La idea de un sistema operativo en la nube está muy bien trabajada por Google. Hoy se me rompe en Chromebook, voy a la tienda a por otro, inicio sesión y voilá, todo vuelve a estar ahí. Ideal para estudiantes que, reconozcámoslo, tienen poco de cuidadosos. Ya veremos qué tal le sale a Microsoft lo de su Laptop para educación con ese teclado de tela. Los adolescentes, esos humanos en esa etapa de la vida en la que son tan limpios y cuidadosos.

Pero en líneas generales, Microsoft me está volviendo a gustar. Ya me he planteado alguna vez que mi próximo portátil, cuando el Macbook Pro muera en unos años, sea uno con Windows. Desde luego, y visto el ecosistema que se está construyendo, me resultaría muy complicado acudir a otro que no fuese un Microsoft Originals, como los Werthers. Como comentaba antes, por ahora está la cosa algo verde y habrá que ver por dónde respira la criatura. Sigue así Microsoft, a mí me estás conquistando. Y creo que a más gente.

Cosas de cine y series

23 películas de Sylvester Stallone que ya deberías haber visto

stallone

Andaba yo el otro día viendo por enésima vez Plan de escape, con mis queridos Stallone y Schwarzenegger, y eso me hizo rememorar la cantidad de películas que he visto de ambos. Me crié con el cine de acción de los ochenta y noventa, y a ellos les debo muchas de las frases y escenas que tengo almacenadas en la cabeza, y que algún día me servirán para algo. O no.

Así que me he puesto manos a la obra y he decidido empezar aquí mis “23 cosas”, una serie de posts que publicaré de vez en cuando y que versarán de distintas temáticas, aunque mucho me temo que habrá mucho de cine en ellas, como ahora. Así que aquí tenéis 23 películas de Sylvester Stallone que ya deberías haber visto. Y si no lo has hecho, ya sabes. A buscarlas y a meter palomitas en el microondas. Te explico por qué creo que merecen la pena.

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  1. Rocky. Aquí empezó la leyenda del boxeador ficticio más conocido de la historia. Puedes pensar que Stallone tiene un toquecito dado pero se escribió su guión, dirigió su película, la protagonizó y ganó un Óscar por lo primero. Ahí es nada. Importante para ver de qué es capaz este señor.
  2. Rocky II. La segunda parte tiene aún mucho peso de guión, las siguientes virarían mucho más hacia la acción. Sigue la vida de Rocky en las calles en las que se crió y más de una escena recurrente en las próximas películas nacerán en ésta. Hay que amar a Rocky y ya está. Y de paso a Sly.
  3. Rocky III. El gran B.A. Barracus contra Rocky Balboa. Alguna vez has oído Eye of the Tiger y te has enterado de que se la relaciona con Rocky. ¿Por qué? Pues por la mirada del tigre que Apollo Creed le enseña a nuestro protagonista. Ese entrenamiento en la playa es crema. Auténtica crema.
  4. Rocky IV. Iván Drago. Entrenamiento en la nieve. Es que no hace falta decir nada más. Redonda.
  5. Creed: la leyenda de Rocky. Date cuenta de que me he saltado Rocky V y Rocky Balboa. No ha sido casual. Si quieres seguir con la saga del boxeo, mejor pasa de la IV a ésta. Gran interpretación aunque ya no es el protagonista. Porque no lo es, ¿no?

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  1. Acorralado. Otro personaje de leyenda, John Rambo. Una película que ha envejecido de maravilla y que sigue siendo un derroche de acción sin precedentes. De esas películas en las que quieres que todo el mundo muera sólo para que Rambo pueda seguir sacando el cuchillo en cada escena. Imprescindible en su filmografía.
  2. Acorralado Parte II. La última realmente memorable, porque la tres sería un poco light y la vuelta con John Rambo no fue muy allá. Vete a Vietnam con Rambo a rescatar prisioneros y disfruta con el apocalípsis que provoca en la jungla.
  3. Los mercenarios. Todo un homenaje dedicado a los que veíamos cine en los 80 y 90, a los amantes de los viejos jinetes, de la vieja guardia. Dolph Lundgren y Jet Li junto a Stallone. ¿Qué más se puede pedir? Ah, sí, Jason Statham. Por favor, es que la tienes que ver.
  4. Los mercenarios 2. La última que valió la pena, la tercera te la puedes saltar y así evitas ver a Antonio Banderas haciendo un papel mu raro. Además, el malo es Van Damme y aparece hasta Chuck Norris. Maldita gozada.
  5. Cobra, el brazo fuerte de la ley. Marion Cobretti luciendo músculos, frases lapidarias y protegiendo a Brigitte Nielsen todo el rato. Es que hay que verla y ya está. Porque Cobretti tiene un problema de actitud, aunque es un problema pequeñito.

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  1. Tango y Cash. La buddy movie casi perfecta, solo superada por varias entregas de Arma Letal. Con un Kurt Russell super divertido y con un argumento muy loco lleno de agujeros, pero te lo pasas genial y ves muchos tiros y explosiones. Ah, y más frases lapidarias. Pichulín.
  2. Máximo riesgo. Ahora que Sly y Michael Rooker se reunen en Guardianes de la Galaxia 2, qué mejor forma de homenajear ese reencuentro que acudir al primer título que hicieron juntos. Una peli en la nieve con tiros y muertes, y un Stallone “humano”. Muy bueno John Lithgow de malo.
  3. F.I.S.T. Una de la primeras películas de Stallone y que hay que ver sí o sí. No esperes muertes ni batallas ni nada parecido. Va de sindicatos y es bastante buena. Para que sepáis que Stallone sabe hacer otros papeles, aunque no se prodigue.
  4. Evasión o victoria. Uno de los porteros de fútbol más raros de la historia del cine. En aquella alemania nazi, Stallone se puso bajo los palos y dicen que en los descansos de la película escribió Rocky. No tiene mucho protagonismo pero hay que verla. Aunque sólo sea para ver la chilena de Pelé.
  5. Demolition Man. John Spartan contra Simon Phoenix. Stallone contra Wesley Snipes teñido de rubio y haciendo muchas locuras y soltando muchas frases. Por favor, que está Sandra Bullock echando una mano a Sly. ¿Es que todavía no la has visto? ¿No sabes cómo se usan las tres conchas?
  6. Juez Dredd. Podemos estar de acuerdo en que la nueva versión es bastante mejor, o al menos más fiel al cómic original. Pero hay que ver a Stallone de juez enfrentándose a Armand Assante. Una peli muy noventera, muchísimo.

  1. Asesinos. Otra imprescindible, y mira que la ha machacado la crítica, y mira que le han dicho cosas. Pero cada vez que la veo repito muchas de sus frases y me sigue enamorando. Merece muchísimo la pena y si no la has visto ya tardas.
  2. Daylight. O Pánico en el túnel, como la queráis presentar. Otro Stallone “humano” tratando de resolver problemas como puede mientras todo hace aguas, nunca mejor dicho. Está Aragorn, aunque desaparece pronto. Vaya por Dios.
  3. Copland. Otra actuación descomunal de Stallone pese a estar rodeado por piezas como Ray Liotta, Robert De Niro, Harvey Keitel o Robert Patrick. Bueno, este último no cuenta. De nuevo Stallone en un papel diferente, haciendo de un sheriff pasado de peso y sordo de un oído. Es un puñetero peliculón, sin paños calientes.
  4. Una bala en la cabeza. Sorprende, no te esperas una película así y hay que verla. Y está Jason Momoa, por favor. Stallone siempre mola y en esta película mola mucho.
  5. Get Carter. El tito malote que viene a salvar a la familia de su hermano. Otra poco conocida de Stallone pero que hay que ver, con un Mickey Rourke algo pasado de vueltas, y posiblemente donde se produjeron las conversaciones para que Rourke estuviese en Los Mercenarios.
  6. Plan de Escape. El otro día leí que Stallone, que se quiere desmarcar de Los Mercenarios, quería pillar Plan de Escape y convertirla en otra franquicia, y ojalá lo haga. Una peli que merece mucho la pena, con Chuache demostrando que todavía no está demasiado viejo para actuar y con caralarga Caviezel haciendo de antagonista.

Snaps Provolone

  1. Óscar, ¡quita las manos! Qué puedo decir de ésta. Me la sé de memoria, cada frase, cada gesto, dónde entran las melodías, cómo chocan los talones los Finucci y cómo se construye una escuela de linguesta. Esta película lo es todo. Es Snaps Provolone, su mujer y su hija. Es Anthony, es el señor Poole, es Aldo y es Connie. Es como desarmar a Alemania, y hay que verla. Y punto.

 

Y hasta aquí. Volveremos a vernos en estas listas de 23 cosas.

Cosas de cacharritos

Trabajando con el iPad: las aplicaciones

Como comenté en un artículo previo, me he comprado un iPad. Mi paso al lado oscuro está casi completo pues ya sólo falta que en algún momento de mi futuro me anime a comprar un iPhone. Algo que, ya os lo adelanto, es poco probable que ocurra. Pero “poco probable” no es “imposible”. If you know what I mean.

Una de las cosas que pretendo hacer con este nuevo cacharrito es, además de quitarle horas de trabajo a mi móvil cuando esté en el sofá, trabajar con él. No es que me pille de nuevas pues era algo que hacía puntualmente con el MiPad cuando el pobre todavía rendía como debía. En el caso del iPad, ya lo he puesto a prueba en un par de ocasiones. Currar en movilidad llevándote el iPad contigo es más cómodo que hacerlo con un portátil bajo el brazo, por menos que pese y por más pequeño que sea.

El iPad pesa poco, ocupa poco y me permite hacer casi todo lo que necesito hacer para trabajar. A menos velocidad, eso sí. Al menos por ahora.

El problema a la hora de trabajar con un iPad es, como en todo, la transición entre aplicaciones. Aunque tengo la suerte de que mi trabajo requiere de poco hardware. No hago vídeo, hago poca fotografía y básicamente me dedico a escribir. Así que con estas aplicaciones me voy a apañando.

Para escribir, uso IA Writer. No es una aplicación extraña para mí pues ya la usaba antes en el Mac. Salvo urgencias, todo lo escribo offline y tras mucho buscar, encontré IA Writer con el que me entiendo de maravilla a estas alturas. Necesitaba una app minimalista (manías de uno) y que permitiese el uso de código markdown. Dicho y hecho, tres pruebas después ya estaba usando IA Writer. Como la misma aplicación está disponible para iOS, 3,99 euros más tarde era mía y ya estaba a pleno rendimiento.

Para retoque fotográfico, PixelMator. Tampoco es que precise un nivel muy avanzado de retoque, simplemente algún recorte y cambio de tamaño de vez en cuando. Como mucho, una app que me permita montar varias capturas de pantalla en una y a correr. Valoré varias opciones pero todas me parecían demasiado engorrosas hasta que alguien de confianza me recomendó Pixelmator. De momento lo he usado poco pero me ha ido bastante bien, intuyo que acabaré haciéndome a él rápidamente.

Para acceder a fuentes, Feedly. De nuevo, y como en el caso de IA Writer, una transición prácticamente inexistente. Simplemente saltar de la versión de navegador de escritorio que uso en el Mac a la versión para iPad, esta vez como aplicación independiente. Cero traumas.

Para publicar, Safari. Me planteé probar con Opera, el navegador que uso en el Mac, pero para lo que necesito, Safari cumple a la perfección. No necesito ningún tipo de extras ni extensiones, simplemente un navegador que me permita acceder al backend de la web en la que trabajo y punto.

Y otras herramientas. Secundarias, en el caso de Spotify para tener ambientación a la hora de escribir, o más importantes como Slack o Telegram para estar en contacto con los compañeros del equipo. Y por ahora no necesito de ninguna herramienta extra. Simplemente me queda acostumbrarme a la nueva forma de trabajo sin un trackpad que me solucione la vida a velocidad terminal, y podría operar casi el 100% sólo con el iPad. Ya veremos qué pasa en el futuro.